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"Quien te abraza, también te hiere": obra panameña enseña a detectar el maltrato antes del primer golpe

Entrevista exclusiva publicada originalmente en Mi Diario — 18 de octubre de 2025.

Ante la creciente ola de violencia en Panamá, la abogada y escritora chiricana Omayra Ríos Arosemena comenta en entrevista exclusiva con Mi Diario que muchos casos de femicidio y violencia doméstica no reciben la atención adecuada.

A través de su libro «Más allá del juicio», Ríos pone voz a las mujeres víctimas y visibiliza una problemática que sigue aumentando en el país.

Ríos explica que lleva más de 15 años trabajando en derecho de familia, tiempo durante el cual ha atendido diversos casos que le han permitido identificar patrones de violencia presentes en muchos de ellos, aunque a menudo las víctimas no quieren hablar al respecto.

«Dormimos con el enemigo y no lo vemos»

Con voz pausada pero con fuego en cada palabra, Omayra explicó que muchas mujeres no identifican la violencia hasta que ya están atrapadas.

«Los celos, el control sobre lo que compras, la indiferencia… Todo eso también es violencia. Y lo más triste es que muchas lo ven como amor».

Durante la conversación, denunció el aumento de crímenes atroces contra mujeres en espacios públicos. Para la autora, cada caso de femicidio no empieza el día del crimen, sino años atrás, con heridas emocionales no sanadas, entornos violentos y falta de educación emocional desde la niñez.

«No lo justifico, jamás. Pero si no vemos lo que hay detrás, vamos a seguir reaccionando tarde. Esto no es un caso aislado, es una emergencia pública», sentenció.

Lo que más le preocupa no es solo la violencia extrema, sino la indiferencia social: «Lo más triste es que esto pasó en un parque, con gente cerca, donde primero grabaron, antes de ayudarla. Nadie intervino. Nos estamos volviendo ciegos ante el dolor ajeno».

Omayra no se anduvo con rodeos sobre las fallas del sistema:

  • Las fiscalías de familia están colapsadas.
  • Las medidas de protección muchas veces no funcionan.
  • Las campañas de prevención son esporádicas y reactivas.

Según la escritora, muchas mujeres viven presas de una cárcel silenciosa: el miedo al qué dirán, la dependencia emocional y la falta de autoestima. «Prefieren estar con alguien que las maltrata antes que estar solas».

Ella lo ha visto todo: mujeres profesionales, con estatus social alto, que regresan con su agresor… o hasta se casan con alguien preso. ¿La razón? Vacíos emocionales no resueltos.

No solo son ellas: los hombres también sufren

Aunque su enfoque es el empoderamiento femenino, también alzó la voz por los hombres que son víctimas de violencia. «Muchos sufren en silencio. Se sienten rechazados, juzgados, sin espacios para hablar de sus emociones. Y eso también los lleva a extremos».

Pero para cambiar esta situación, la solución real está en la prevención:

  • Educación emocional desde la niñez
  • Talleres gratuitos (¡ella los hace!)
  • Espacios seguros para hablar y sanar
  • Información accesible para todos

«Si no me protege el sistema, me tengo que proteger yo. Ser mi propia policía, mi abogada, mi defensora».

¿Qué hace falta?

  • Campañas constantes, no solo cuando ocurre una tragedia
  • Boletas de protección que se cumplan
  • Apoyo psicológico para víctimas y agresores
  • Empoderamiento económico para que las mujeres puedan decidir
  • Educación en los hogares y escuelas

«Tú no puedes seguir entregando tu poder solo porque alguien te da comida o te paga la luz. No puedes quedarte porque tienes hijos. ¡Ellos no merecen crecer viendo que su madre duerme en un sofá!».

¿Dónde conseguir el libro?

«Más allá del juicio» está disponible en Amazon y en las oficinas de la autora en Paitilla Office Tower. También pueden contactarla a través de sus redes sociales: @divalegal. Además, invita a participar en sus talleres mensuales, como «Divorcio sin culpa».

¡Ojo con esto!

  • La violencia no empieza con golpes.
  • El amor no duele.
  • Si tienes miedo, busca ayuda.
  • Tu vida vale.
  • ¡Ningún juicio social justifica tu sufrimiento!

«Ser auténtica es la ley», repite Omayra. Y esa es la única ley que toda mujer debería aplicar sin miedo.

Leer la nota original en Mi Diario →


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